martes, 14 de diciembre de 2010

- ¿Sabes? Yo tampoco le entiendo.
- Es un testarudo, se va a salir con la suya.
- Eso temo
- Aunque quizás sea a sí mejor.
- ¿Por qué? Yo no quiero estar sola, siempre he creido que solo necesitaba que alguien me amase para ser feliz.
- Se ve que él no siente eso mismo, le gustan los imposibles. Te va a destrozar. Espera que consigas una felicidad mayor, y yo, que siempre he pensado que estaba equivocado, empiezo a dudar de si tendrá razón.
- ¿El corazón? ¿Razón? Vamos...¿Desde cuando?. El corazón es sentimiento, impulso, instinto, deseo, pero nunca razón. La razón eres tú, cabeza.
-Ha ganado él, déjalo. Se ve que la estabilidad no va contigo.
- !Mierda! Aún así no me abandones, necesito que me hagas un favor.
- ¿Qué?
- No seas tan cobarde. Por favor.

No hay comentarios: