No es ni común, como me explico a ver, si es algo que pasa todos los días, año tras año, pero no se puede definir como común, yo no podría. Es intenso, lo que ocurre. Cuando hay una parte de tu vida que compartís con alguien, se vuelve una sola cuestión, es de a muchos, es todo juntos. Formas un vínculo con los que tenes al lado, un vínculo irrompible e indescriptible. Es algo íntimo, el unirse de esa manera. Te guste o no, les gustes o no, te convertís en una familia. Los lazos que nos unen son en ocasiones imposibles de explicar. Nos conectan, hasta cuando parece que los lazos deberían romperse. Algunos de ésos pasan, traspasan y repasan la distancia, y el tiempo, y los cambios… Porque algunos lazos simplemente están predestinados.
Va a ser complicado, ninguno sabe en que nos estamos metiendo. Hay miedo, hay de todo. Pero si hay algo que rescato, es el hecho de que no deseamos lo fácil, deseamos cosas importantes, cosas ambiciosas fuera de los limites que conocemos. Deseamos cosas y ahora necesitamos ayuda, tenemos miedo, y sabemos que quizás ese cambio trastorne y haga llorar mas de un par de veces. Pero seguimos teniendo deseos, y a nosotros se nos van a hacer realidad. De éso estoy segura.
Pienso que se tarda poco en aprender a cometer errores, y una vida a aprender a no hacerlo. De todo lo malo me acuerdo poco, y me encanta acordarme poco, rescato lo mejor, y aprendo de lo otro. Somos personas comunes y corrientes. Cometemos errores, malinterpretamos, tomamos decisiones incorrectas, pero cuando uno se equivoca no es tan sencillo. La gente se hiere, sangra, así que luchamos en cada punto, porque los juicios precipitados, las decisiones que tomamos sin pensar, sin vacilar… son las que nos persiguen eternamente.
Las historias de todos aquí comenzaron casi igual, entrando a algo que no se conocía, que se esperaba y se tomaba con nervios. Empezamos en el antes, en lo que hasta hoy fue, nos aferramos a ese momento, al recuerdo de encontrarse bien, como si hablar de ello nos traslada a la casa de yapura, la casa de manuel, a el mundial 2010, a el bicentenario, a bariloche, y lunes a viernes de 7 y treinta a 12 y treinta. Pero no hay vuelta atrás. Eso ya quedo atrás, y entramos en el después, y aunque las historias de todos comenzaron casi igual, el final depende de nosotros, y de nadie mas, la historia depende de nosotros, y todos queremos ser héroes. Todos vamos a ser héroes.
Cuando algo comienza normalmente no sabes cómo acabará, a la casa en la que creciste la estás por dejar, vas a conseguir un nuevo hogar, los compañeros se convirtieron en tu familia, y los abandonas.
Pasamos la vida suponiendo el futuro, planeándolo, intentando predecirlo. Pensando en que saber cómo será hará que el golpe, que el dolor sea menor. Pero el futuro cambia constantemente, el futuro es el hogar de nuestros miedos y de nuestras esperanzas.
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